En el marco de la reunión de trabajo que sostuvo con el secretariode Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, para dar seguimiento ala nueva etapa del T-MEC y a los desafíos que enfrenta laintegración económica de Norteamérica, el presidente de laComisión Especial de Seguimiento al T-MEC en la Cámara deDiputados, Pedro Haces Barba, aseguró que México debecomenzar a prepararse para el reto que definirá su competitividaddurante la próxima década: desarrollar el talento que demandarála nueva economía.
Mientras buena parte del debate público continúa concentrado en la revisión del tratado, los aranceles y las cadenas de suministro, el mundo enfrenta un cambio mucho más profundo. De acuerdo con el Foro EconómicoMundial, cerca del 3U% de las habilidades laboralescambiarán antes de 2030 como consecuencia de lainteligencia artificial, la automatización, la digitalización y la transición energética.
“La siguiente gran negociación de México ya no será poraranceles; será por el talento. El T-MEC nos abrió lapuerta del mercado más importante del mundo. Ahoradebemos demostrar que tenemos a las y los trabajadores preparados para liderar la siguiente etapa del desarrolloeconómico de Norteamérica.”
Pedro Haces explicó que organismos internacionales como la OCDE, el Banco Mundial, la CEPAL y el Foro Económico Mundial coinciden en una conclusión: la productividad y el crecimiento económico dependerán cada vez más de la capacidad de los países para desarrollar habilidades, actualizar conocimientos ypreparar a su fuerza laboral para los cambios tecnológicosque ya están transformando la industria.
“Durante muchos años los países competían por atraerinversión. Hoy las grandes empresas compiten porencontrar talento. Esa es la conversación que México debeempezar a liderar.”
El presidente de la Comisión Especial señaló que lamanufactura avanzada, la inteligencia artificial, los semiconductores, los centros de datos, la logística inteligente y las nuevas cadenas regionales de valor exigirán trabajadores con competencias técnicas, certificaciones internacionales y procesos permanentes de actualización.
Por ello, advirtió que el mayor desafío para México ya no consiste únicamente en atraer nuevas inversiones, sino engarantizar que exista el talento capaz de responder a lasnecesidades de esas industrias.
“El mayor riesgo para México ya no es perder inversiones;es no contar con el talento que esas inversiones necesitarán durante los próximos diez años.”
Haces Barba afirmó que las regiones más exitosas del mundo entendieron que la competitividad no se construye únicamente con infraestructura o incentivos fiscales, sino mediante ecosistemas de desarrollo donde empresas, universidades, centros tecnológicos, gobiernos y trabajadores avanzan en una misma dirección.
Recordó que casos como Baviera, Austin, Toyota City y Taiwán lograron consolidarse como referentesinternacionales porque apostaron por formar talento,fortalecer proveedores locales, impulsar la innovación ygenerar condiciones para que las inversionespermanecieran y crecieran durante décadas.
“Los grandes polos industriales del mundo no crecieronalrededor de una fábrica; crecieron alrededor del talento.Una planta puede generar empleo; un ecosistema generadesarrollo durante generaciones.”
El legislador subrayó que México cuenta con ventajasextraordinarias para construir ese mismo modelo: una ubicación estratégica, integración con América del Norte, una sólida capacidad manufacturera y millones de trabajadoras y trabajadores reconocidos por su compromiso y productividad.
Sin embargo, sostuvo que el siguiente paso consiste en fortalecer la educación técnica, la capacitación continua, lascertificaciones laborales, la vinculación entre universidades yempresas, así como el desarrollo de proveedores nacionales capaces de incorporarse a cadenas de valor cada vez más sofisticadas.
“No podemos conformarnos con ser un gran paísmanufacturero. Debemos convertirnos en un gran paísformador de talento. Esa será la verdadera diferencia entrecompetir por costos o competir por conocimiento.”
Pedro Haces destacó que esta visión también representauna oportunidad para fortalecer el empleo formal, elevar la productividad y abrir mejores oportunidades para las nuevas generaciones de
mexicanas y mexicanos.
“Cada trabajador que adquiere nuevas habilidadesfortalece a una empresa; cada empresa más productivafortalece una región; y cada región más competitivafortalece a México. Así es como un tratado comercial dejade ser un documento y se convierte en bienestar para lasfamilias.”
Finalmente, reiteró que desde la Comisión Especial deSeguimiento al T-MEC continuará impulsando el diálogo entre gobierno, empresas, instituciones educativas y trabajadores para construir una agenda nacional de talento que permita aprovechar plenamente esta nueva etapa de integración económica.
“La fortaleza del T-MEC no se definirá únicamente en las mesas de negociación. Se construirá todos los días en las aulas técnicas, en los centros de capacitación, en las fábricas, en la productividad de nuestras empresas y en la capacidad que tengamos para preparar al talento quemoverá la economía del futuro. Si México quiere liderar lasiguiente etapa del T-MEC, tendrá que convertirse en el paísque mejor prepara a su gente para competir en la economíadel conocimiento.”







