El director invitado Ricardo Casero dirigirá por segunda ocasión a la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, agrupación insignia de la Secretaría de Cultura capitalina, para interpretar un programa conformado por Obertura de Grażyna Bacewicz; Serenata no. 2 de Johannes Brahms y que se completará con Aus Italien (Desde Italia) de Richard Strauss, en conciertos para deleitar al público este sábado 30 y domingo 31 de mayo, en la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli.
Nacido en Valencia, el maestro Ricardo Casero se ha desempeñado como intérprete, docente y en la dirección orquestal. En su trayectoria, se desempeñó como trombón solista de la Orquesta Sinfónica de Madrid, OBC de Barcelona, Orquesta de la Comunidad Valenciana Palau de les Arts Reina Sofía y como colaborador de la Mahler Chamber Orchestra, bajo la dirección de Claudio Abbado y Daniel Harding.
Ha sido profesor titular en la Escuela Superior de Música de Cataluña (ESMUC), en el Centro Superior de Música del País Vasco (MUSIKENE) y en el Conservatorio Superior de Música de las Islas Baleares. Asimismo, es director del Máster en Interpretación, Dirección de Orquesta y Pedagogía de la Universidad de Valencia y profesor invitado en instituciones más prestigiosas del mundo, como la Juilliard School of New York, Royal Scottish Academy of Music & Drama of Glasgow, Guildhall School of Music & Drama de Londres, Domaine Forget International Music Festival de Canada y Sibelius Academy de Helsinki.
Actualmente, es el director musical y artístico de la Orquesta Reino de Aragón, España, una formación orquestal residente en el Auditorio de Zaragoza; e inicia su carrera como director colaborador en el Palau de les Arts de Valencia, trabajando junto con Zubin Mehta, Lorin Maazel, Ricardo Chailly y Valery Gergiev. Entre su experiencia al frente de agrupaciones, ha dirigido en prestigiosas salas de conciertos, como el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, Teatro Real de Madrid, Sala Sinfónica Franz Liszt de Budapest, Reduta Hall de Bratislava, o la Halle oux Grains de Toulouse, así como en los auditorios más importantes de la República Popular China, Chongqing Gran Theater, Zhuhai Opera, Wenzhou Grand Theatre, Heze Grand Theatre, Changsha Concert Hall y Henan Art Center.
Poco antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial, la violinista y compositora Grażyna Bacewicz (1909-1969) despuntaba siendo concertino de la Orquesta de la Radio Polaca, además de presentar sus conciertos por distintos escenarios. Con el estallido del conflicto armado, el escenario de la vida musical cambió drásticamente. En 1943, durante la ocupación alemana en Varsovia, terminó Obertura, pieza que pudo recuperar de memoria entre la devastación de la ciudad tras los levantamientos civiles contra las tropas nazis.
Sería hasta cuatro meses después de la rendición de los alemanes cuando la obra recibiera su estreno el 1 de septiembre de 1945 por la Orquesta Filarmónica de Cracovia dirigida por Mieczysław Mierzejewski, como parte del Festival de Música Polaca Contemporánea. La fecha fue elegida precisamente al cumplirse seis años de la invasión de las tropas de Hitler a Polonia.
Con una enorme expectativa creada por una publicación de Robert Schumann en 1853, misma que encumbraba al aún joven y desconocido Johannes Brahms (1833-1897), el compositor hamburgués se manejó con cautela para tratar de responder a las extraordinarias cualidades que se le habían conferido, tras aquella presentación en casa de la familia Schumann en Düsseldorf pocos días antes de lanzarse el texto. Schumann recayó en sus trastornos mentales y murió dos años después internado en un hospital psiquiátrico.
En correspondencia y en gratitud al inmenso apoyo, Brahms comenzaría a esbozar su primera sinfonía, mientras tanto, recibió una primera oferta para trabajar temporalmente bajo las órdenes del príncipe Leopoldo III de Lippe, en Detmold, donde tuvo plena tranquilidad para componer Serenata no. 1 en re mayor y, posteriormente, Serenata no. 2 en la mayor en 1859. Entre las características de esta segunda serenata decidió no ocupar violines en la instrumentación y la presentó en cinco movimientos en un concierto, mismo que dirigió en Hamburgo a inicios de febrero de 1860. Su primera sinfonía habría de presentarla hasta 1876, unos 23 años después de quedar satisfecho con su trabajo.







