Las mujeres han tenido una participación relevante en la construcción de nuestro país, por lo que reconocerlas ayuda a profundizar en el sentido humano del proyecto liberal, que se puso en marcha para defender la República Mexicana; entre ellas destaca la importante contribución de la defensora de la libertad y la igualdad, Margarita Eustaquia Maza Parada.
Así lo destacó el senador Francisco Chíguil Figueroa, de Morena, al encabezar la presentación, en la Casona de Xicoténcatl, de “Margarita, El Espíritu de la Tierra”, novela histórica del escritor Ricardo Gutiérrez Chávez que reconstruye la voz de una mexicana consciente de su tiempo, que participó en las decisiones políticas de México en una de sus épocas más difíciles.
El senador subrayó que las lecciones de vida de Maza Parada, expuestas en ese texto de más de 150 páginas, nos enseñan que el servicio a la nación se manifiesta en la capacidad de sostener nuestras convicciones a pesar de las adversidades, además de que su autoridad moral congruente, sigue siendo una virtud necesaria para la vida pública del país.
“Durante mucho tiempo, Margarita ha sido presentada sólo como la esposa de Benito Juárez, pero tuvo una identidad, convicciones y presencia propias; compartió con Juárez un proyecto familiar, pero también una causa histórica: la defensa de la Constitución de 1857, de la soberanía nacional y de la República”, agregó.
Chíguil Figueroa consideró que esta obra, publicada bajo el sello de Editorial Latente, ayudará a que las jóvenes generaciones conozcan a una mujer excepcional y a que comprendan que nuestra nación también fue construida por mexicanas que resistieron en el exilio, enfrentaron la adversidad y defendieron con dignidad las causas de su tiempo.
Ricardo Gutiérrez Chávez, quien además de escritor es investigador histórico y periodista, subrayó que Margarita Eustaquia Maza Parada no fue una mujer “abnegada” o “resignada”, sino una mexicana soberana de sus decisiones que no necesitó ocupar un cargo público para demostrar su voluntad, ni necesitó dar discursos para implantar sus ideas.
“Ella fue hija, madre, comerciante, esposa, costurera, consejera, diplomática, fiel amiga y también protectora de los heridos y humanitaria con los más vulnerables; ante todo, fue una mujer que transmitió dignidad y resistencia, cuya imagen es tan grande que no basta con solo llamarla ‘la esposa de Juárez’”, enfatizó.
Aclaró que su obra la honra, pero no la “sacraliza”: va más allá al reflejar su ejemplo a través de un recurso literario novelado para dar otra dimensión a los documentos históricos que consultó, y las fechas y los nombres que investigó para dilucidar qué significan los acontecimientos en la vida de la protagonista.
Maza Parada “entendió la política en su sentido más noble, como la ciencia y el arte de gobernar, como la capacidad de una sociedad para organizarse y para luchar, para establecer reglas de convivencia y que éstas, por medio del convencimiento, se convirtieran en principios de vida colectiva para ayudar a los más vulnerables y disfrutar las mismas oportunidades”, concluyó.









