La Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, entregó las Llaves de la Ciudad a la destacada académica, activista y defensora de los derechos humanos, Angela Davis, en una ceremonia que reconoció su trayectoria histórica en la lucha contra el racismo, la discriminación, la desigualdad y las diversas formas de opresión que afectan a los pueblos del mundo.
“Estas llaves significan que las puertas de nuestra ciudad siempre estarán abiertas para ti y que la capital de México siempre será tu casa. Hoy entregamos las llaves de la ciudad a una mujer que ha dedicado su vida a abrir puertas que parecían selladas: las de la libertad, la igualdad y la justicia”, expresó.
Desde el Salón de Cabildos del Antiguo Palacio del Ayuntamiento y ante senadoras, diputadas, alcaldesas y mujeres feministas, Brugada Molina reconoció la vida de Davis como un referente del combate al racismo y señaló que sus ideas son hoy necesarias y urgentes ante una ultraderecha internacional que ha declarado la guerra a los pueblos.
Subrayó que la experiencia de persecución y encarcelamiento que enfrentó Davis no logró silenciar sus convicciones, sino que se transformó en una causa internacional de solidaridad, al destacar la vigencia de su pensamiento, para la comprensión de fenómenos como el racismo, la desigualdad económica, la explotación laboral, la violencia de género y la crisis ambiental, profundamente interrelacionados.
En este sentido, expresó su solidaridad con las personas migrantes y afirmó que desde la Ciudad de México “sostenemos que ningún ser humano es ilegal y expresamos toda nuestra solidaridad con las hermanas y hermanos migrantes en Estados Unidos”, al tiempo que reconoció el compromiso permanente de Angela Davis con la defensa de los derechos humanos, el antirracismo, el anticolonialismo y la autodeterminación de los pueblos.
En un momento en el que “el capitalismo pretende ponerle precio a todo” y donde la crisis ambiental, social y de cuidados son tres heridas de la lógica de: convertir el mundo en mercado y la vida en mercancía, Brugada Molina resaltó que en la Ciudad de México se ensaya una forma distinta de vivir, con la tarea de desmercantilizar la vida para transformar privilegios en derechos y soledades en comunidad.
Al recordar la historia de lucha de la filósofa estadounidense, la mandataria capitalina refirió que Davis fue expulsada de la universidad a causa de sus ideas; declarada por el FBI como una de las 10 personas más buscadas; participante de movimientos estudiantiles, militante de la causa de la revolución y caminante junto a la organización de Las Panteras Negras; además de haber sido perseguida y encarcelada por la lucha de Los Hermanos Soledad.
“Quisieron apagar tu voz y tu voz se transformó en un inolvidable movimiento internacional de solidaridad; quisieron apagar tu voz y tu voz se multiplicó en millones de gargantas, en las canciones de John Lennon, en la poesía cubana de Nicolás Guillén, en las artistas chicanas, en los artistas chicanos que hicieron carteles con tu rostro”, afirmó al subrayar que, lejos de ser doblegada en prisión, convirtió la experiencia en pensamiento, organización y lucha.
Destacó la aprobación de la Ley del Sistema Público de Cuidados para erradicar la división sexual del trabajo y afirmó que “la Utopía es posible” para transformar en derechos lo que históricamente fueron privilegios.
Recordó la profunda relación de solidaridad que Angela Davis ha mantenido con México desde hace más de cinco décadas, al evocar el mensaje que dirigió en 1971 a los estudiantes mexicanos víctimas de la represión, reafirmando la importancia del internacionalismo, la cooperación entre los pueblos y la defensa permanente de la democracia y los derechos humanos.
Asimismo, la jefa de Gobierno entregó a la activista el pergamino que la reconoce como visitante distinguida de la Ciudad de México por su fuerza y determinación política; a su compromiso inquebrantable con la justicia, una vida de lucha contra las estructuras capitalistas opresivas y a su pensamiento feminista, antirracista, antipunitivista y anticolonialista.
Esos principios -dijo- abrieron caminos de emancipación y dignidad para la humanidad a través del poder colectivo de personas afrodescendientes, mujeres y pueblos.
Aunado a ello, anunció que este viernes inaugurará, en la alcaldía Gustavo A. Madero, la Casa de las 3R’s “Angela Davis”.
Al recibir las Llaves de la Ciudad de México de manos de la jefa de Gobierno, Angela Yvonne Davis agradeció el reconocimiento y expresó su admiración por la capital del país, particularmente por el papel que desempeñan las mujeres en el gobierno y por la construcción de una ciudad con perspectiva feminista.
Destacó que su visita a la Ciudad de México se realizó con motivo de la publicación de la edición francesa de “Abolición y Feminismo Ahora”, realizada en coautoría con Gina Dent, señalando que su estancia en la capital mexicana le permitió reflexionar sobre la necesidad de impulsar transformaciones sociales, económicas y políticas que permitan construir sociedades más justas.
La activista antirracista sostuvo que enfrentar problemas como la violencia, el racismo y la desigualdad requiere atender las condiciones que afectan a las personas pobres, a la clase trabajadora, a las comunidades racializadas y a las personas migrantes, en lugar de recurrir únicamente a instituciones punitivas para resolver problemas de carácter social.
En este sentido, planteó que la abolición de las estructuras de violencia y represión debe acompañarse de una profunda transformación social, que genere las condiciones para que las personas puedan vivir con dignidad y que la respuesta a los problemas sociales esté centrada en atender las necesidades de la población.
La activista y académica estadounidense recordó también los años en los que enfrentó un proceso judicial que puso en riesgo su vida y destacó la movilización internacional que se organizó para exigir su libertad, donde participaron personas de distintas partes del mundo, incluidas de México y de la Ciudad de México, y afirmó que esa organización colectiva fue fundamental para salvarle la vida.
“Ese movimiento me salvó la vida”, expresó al considerar que su historia constituye un testimonio de la posibilidad de generar cambios cuando las personas se organizan y trabajan colectivamente.
Ante los desafíos actuales, Davis llamó a mantener la esperanza y reconoció la fuerza de los movimientos feministas, antirracistas y anticapitalistas que existen en distintas partes del mundo, al considerar que su presencia y capacidad de organización son una muestra de que es posible avanzar hacia sociedades más democráticas, justas e igualitarias.
Finalmente, afirmó que quienes promueven la democracia, la justicia y la igualdad representan el curso de la historia y la posibilidad de construir un futuro distinto. “Somos las fuerzas de la historia que se están moviendo en una dirección que traerá democracia, justicia e igualdad a todos”, concluyó.
Al término del evento, la activista estadunidense firmó el libro de Visitantes Distinguidos.









