El presidente de la Junta de Coordinación Política, diputado Ricardo Monreal Ávila, afirmó que la política exige comprender que las decisiones individuales tienen consecuencias colectivas y en un movimiento que aspira a transformar la vida pública del país, la lealtad no puede entenderse únicamente como adhesión personal, esto ante la reincorporación de Rubén Rocha Moya como gobernador de Sinaloa.
En entrevista, el legislador expuso que este hecho generó confusión entre Morena y la sociedad, “porque como funciona la política, creyeron casi todos, incluyendo analistas, comentaristas, politólogos, que se trataba de un asunto pactado con la presidenta y que se iba a hacer como que no se veía, como que no se tenía que ver nada, que no tenía ninguna indicación, pero que finalmente se aceptaba el retorno y no era así”.
El también coordinador del grupo parlamentario de Morena refirió que “para mí, la lealtad fundamental debe ser hacia el proyecto, hacia las instituciones, hacia el país, hacia el pueblo de México, entonces sí fue un momento difícil, de confusión incluso”.
No obstante, sostuvo que la posición expresada por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum “fue firme, categórica, incluso, diría yo, políticamente necesaria, porque no dejó espacio para la ambigüedad. Dejó claro quién conduce al gobierno de la República y quién tiene la responsabilidad constitucional de dirigir los destinos del país y esto no es un asunto menor”.
En momentos de transformación política, la conducción no puede ser difusa; y un proyecto nacional necesita dirección, cohesión, necesitas reglas. “Y creo que fue ella, incluso, muy muy contundente en sus afirmaciones”, enfatizó.
Además, indicó “para mí el mensaje de estos días no está dirigido únicamente a un gobernador o a un exgobernador o a un gobernador con licencia, el de Sinaloa. No, está dirigido a todos y a todas, incluso voy más allá, a quienes aspiran a una gubernatura, o buscan una diputación, pretenden una presidencia municipal o regiduría, a quienes consideran que sin ellos una elección está perdida y creen que una candidatura les corresponde por méritos personales y también a quienes han comenzado a insinuar que si no son ellos los candidatos pueden abandonar el proyecto, provocar rupturas y provocar derrotas”.
Agregó que la presidenta “les recordó que nadie es indispensable en el movimiento, lo que es indispensable es el pueblo y no son premios personales las candidaturas, son instrumentos para continuar un proyecto. Los cargos públicos no son patrimonio de quienes los ocupan, son responsabilidades temporales conferidas por la ciudadanía y el que entienda esto, es un buen entendedor porque viene un momento también difícil con la selección de aspirantes y candidatos y estos llamados coordinadores estatales de la defensa”.
Monreal Ávila indicó que el caso de Rubén Rocha Moya debe analizarse con mucha prudencia y sin personalismos, “pero su decisión de retornar la gubernatura después de haber solicitado licencia fue para mí políticamente inoportuna. Fue una decisión personal insuficientemente meditada y que produjo costos innecesarios para el movimiento y durante algunas horas, también para la propia presidenta Claudia Sheinbaum”.
Destacó que esto ocurrió precisamente cuando la titular del Ejecutivo Federal necesita concentrar toda su capacidad política en asuntos de enorme trascendencia nacional como la relación con Estados Unidos, la negociación del T-MEC, la defensa de la soberanía y la respuesta institucional frente a señalamientos que pretenden vincular al Estado con organizaciones criminales.
Por ello, reiteró, la reacción institucional de hoy y de ayer fue muy clara: “La presidenta manifestó que no había sido consultada. El manejo fue desafortunado, incluso ahora digo: imprudente, porque las decisiones que comprometen políticamente al movimiento y al gobierno no pueden tomarse de manera unilateral, particularmente cuando tienen repercusiones nacionales”.
Puntualizó que, ante ello, en cuestión de horas “quienes anteriormente habíamos expresado respaldo comenzaron o comenzamos, incluso yo, con un llamado a retornar y a volver a pedir licencia, empezaron a tomar distancia gobernadores, dirigentes partidistas, obviamente grupos parlamentarios que modificaron la posición. Así funciona la política, pero, sobre todo, así funciona un movimiento que ha llegado al gobierno y que está obligado a actuar con responsabilidad institucional”.
En este sentido, Ricardo Monreal aseguró que nadie puede colocarse por encima del proyecto, nadie puede suponer que su circunstancia personal está por encima del interés colectivo y nadie debería confundir una responsabilidad pública con una propiedad personal.
Mencionó que como lo ha expresado la presidenta de la República, hay una carpeta de investigación en la que notificaron hace cuatro meses sobre la detención de diez funcionarios, se abrió una carpeta de investigación y será la Fiscalía la que determine. “Hasta este momento el Departamento de Justicia de Estados Unidos no ha presentado ninguna prueba, no ha presentado elementos nuevos y para nosotros todavía no existe ninguna posición de culpabilidad, de sometimiento o sujeción a proceso”.
“Creo que ella fue muy contundente, la Fiscalía tiene que delimitar, tiene que deslindar, tiene que aclarar el grado de responsabilidad o si no tiene ningún grado, expresarlo contundentemente a la población”.
Reiteró que la presidenta tiene una reciedumbre en temas de impunidad y contra todos aquellos que pretenden estar exceptuados de la aplicación de la ley. “Yo tengo dos años trabajando con ella y te podría decir que es una mujer muy firme, que no acepta de ninguna manera ningún tipo de acuerdos por encima de la ley, no acepta nada que no sea la aplicación estricta de la ley”.









