El Gobierno de México informa a la ciudadanía la conclusión del proceso de reparación integral derivado del accidente ocurrido en la Línea Z del Tren Interoceánico, a la altura de Salina Cruz.
Desde el primer momento, el Estado mexicano asumió este hecho con absoluta responsabilidad, colocando en el centro a las víctimas y a sus familias, bajo un enfoque humanista, de cercanía y respeto a la dignidad de las personas.
Por instrucción de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, la Secretaría de Gobernación coordinó un esfuerzo interinstitucional sin precedentes, en el que participaron la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas; la Fiscalía General de la República; la Secretaría de Marina; el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec; el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec; la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal, instituciones de salud federales y el gobierno de Oaxaca.
Este trabajo permitió garantizar atención médica especializada, acompañamiento psicológico, asesoría jurídica y la integración de los expedientes necesarios para la reparación integral del daño.
Se desplegaron 236 servidoras y servidores públicos para brindar atención directa y personalizada a las víctimas y sus familias en distintas entidades del país e incluso en el extranjero, asegurando que nadie quedara fuera del proceso por razones de distancia o condición social.
Como resultado de este esfuerzo coordinado, el 100% de las personas que iniciaron el proceso de reparación integral han sido atendidas. Por razones de protección y a solicitud de las víctimas, no se señalan públicamente los montos erogados.
No obstante, se informa que las compensaciones cumplen con los estándares nacionales e internacionales en materia de reparación integral, garantizando proporcionalidad, suficiencia y dignidad en cada caso.
La reparación integral no se limitó a una compensación económica: implicó atención médica continua, apoyo psicológico, acompañamiento jurídico y un trato humano y cercano, reconociendo que detrás de cada número hay historias, familias y proyectos de vida que merecen respeto.
Con la conclusión de estos trabajos, el Estado mexicano cumple con su responsabilidad y reafirma su compromiso con la justicia, la verdad y la atención digna a las víctimas.






