El estado se posiciona como el más seguro del país tras registrar solo tres víctimas, cifra récord no vista desde hace una década.
Vaya que las noticias en el terreno de la seguridad suelen ser de esas que le quitan a uno el sueño, pero esta vez, desde el Salón Tesorería en Palacio Nacional, los datos trajeron un aire distinto. Resulta que Zacatecas se llevó las palmas en «La Mañanera del Pueblo», pues la entidad logró reducir el promedio diario de homicidios dolosos en un impresionante 88 por ciento durante el pasado mes de enero, dejando a propios y extraños con el ojo cuadrado.
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, junto a su equipo de seguridad, puso las cartas sobre la mesa: el estado zacatecano no solo bajó sus índices, sino que se coronó como el primer lugar nacional en esta disminución. Si comparamos enero de 2026 con el mismo mes del año anterior, la diferencia es del cielo a la tierra, demostrando que cuando las instituciones se ponen las pilas y jalan parejo, los resultados terminan por asomarse en la estadística.
Durante el primer mes de este año, Zacatecas registró apenas tres víctimas de homicidio doloso, una cifra que suena bajita porque lo es. Para darnos una idea de la magnitud del asunto, hay que desempolvar los archivos y echarle un ojo al pasado: desde junio de 2014 no se veía un número tan reducido en tierras zacatecanas. Prácticamente, el estado ha vuelto a niveles de tranquilidad que ya se sentían olvidados por la ciudadanía.
Marcela Figueroa Franco, quien lleva las riendas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, fue la encargada de soltar el dato duro. Según la funcionaria, Zacatecas comparte el podio de honor con Yucatán, siendo ambos los estados con menos casos en todo el territorio mexicano. Estamos hablando de que la entidad solo representó el 0.2 por ciento del total nacional de estos delitos; una nada, pues.
La cosa no es obra de la casualidad ni un golpe de suerte. Este avance se da en el marco de los primeros 16 meses de la administración federal, periodo en el que se ha reportado una baja nacional del 42 por ciento en el promedio diario de homicidios. Mientras el país promedia cerca de 50 casos al día, el territorio gobernado por David Monreal Ávila se ha mantenido a raya, saliéndose de la lista de las zonas «calientes».
El Gobernador Monreal ha echado toda la carne al asador a través de la Mesa Estatal de Construcción de Paz. La receta, según explican las autoridades, ha sido una mezcla de inteligencia policial, un despliegue de fuerzas que no deja huecos y, lo más importante, atender las causas que originan la bronca desde la raíz. La coordinación con el Gobierno de México parece haberle dado el empujón necesario a la estrategia local.
Mientras Zacatecas celebra estos números, la realidad en otras latitudes sigue estando color de hormiga. El informe presentado detalla que siete entidades —entre ellas Guanajuato, Baja California y el Estado de México— concentran todavía el 50.6 por ciento de los homicidios en el país. Ver a Zacatecas fuera de ese grupo compacto de violencia es, sin duda, la nota que refresca el panorama nacional.
Para el ciudadano de a pie, estos datos del Secretariado Ejecutivo son más que simples barras en una gráfica; representan la esperanza de caminar por la calle sin el Jesús en la boca. La tendencia sostenida a la baja que reconoció la Presidenta Sheinbaum sugiere que el modelo de trabajo territorial está rindiendo frutos, aunque el compromiso sigue siendo no bajar la guardia ni un solo segundo.
Los informes, que se arman con la información de las Fiscalías de las 32 entidades, confirman que el camino hacia la paz es largo pero transitable. Por ahora, Zacatecas se cuelga la medalla de la entidad con mayor avance, recordándonos que incluso en los escenarios más complicados, siempre hay forma de enderezar el barco y devolverle la calma a la gente.






