El Gobierno del Estado de México, a través de la Protectora de Bosques del Estado de México (Probosque), trabaja desde 2024 en la recuperación de bosques de galería mediante el establecimiento de especies nativas como ahuehuetes, sauces y ailes, que funcionan como filtros naturales, contribuyen a la protección contra inundaciones y constituyen corredores de vida.
A la fecha, Probosque suma 79 jornadas de trabajo en 510.86 kilómetros. Los municipios con mayor participación en estas acciones son Timilpan, Tejupilco, Atlacomulco, Coatepec Harinas y Valle de Bravo.
Alejandro Sánchez Vélez, Director General de Probosque, explicó durante el webinar “Cruzada Estatal para el Rescate de los Ríos y Bosques de Galería” que la conservación de estos ecosistemas requiere comprender a los ríos a partir de su cuenca hidrográfica, sus bosques de galería, su biodiversidad y las comunidades que dependen de ellos para abastecerse de agua, alimento y bienestar.
Recordó que el agua dulce representa apenas el dos por ciento del agua total del planeta y que tan solo el 0.15 por ciento se encuentra en ríos, arroyos y lagos, donde se concentra el 45 por ciento de toda la biodiversidad existente.
Señaló que entre los principales retos que enfrentan estos ecosistemas se encuentran la escasez de agua a causa del cambio climático; la extracción excesiva para riego, que representa cerca del 70 por ciento del uso; la extracción de materiales pétreos, así como la presencia de especies exóticas como el pez diablo y el lirio acuático, que desplazan a las especies nativas. Estas condiciones afectan a las poblaciones riparias y, por ende, a la sociedad.
Asimismo, explicó que la contaminación, las descargas de aguas residuales, los desechos industriales y los retornos agrícolas o domésticos requieren acciones concretas sustentadas en la investigación y la experimentación, además de la participación de las comunidades.
Como parte de esta estrategia, Probosque fortalece la profesionalización de su personal y promueve la participación comunitaria en jornadas de biomonitoreo, a través del estudio de macroinvertebrados presentes en los ríos, los cuales funcionan como indicadores de la calidad del agua.
Además, mediante el proyecto Bosque Escuela, acerca a la población conocimientos sobre el funcionamiento de los ríos, su dinámica fluvial, biodiversidad y la importancia de conservar estos ecosistemas.









