Especialistas de la salud, estudiantes de medicina y juristas, solicitaron a senadores de la República legislar en materia de donación de órganos con fines de investigación y educativos, ya que el empleo de tejidos humanos en lugar de réplicas anatómicas incrementa significativamente las destrezas de quienes se entrenan en disciplinas como cirugía o en técnicas como la endoscopía.
La senadora Simey Olvera Bautista coincidió en que estipular en la legislación mexicana la donación de órganos y tejidos para entrenamiento de especialistas en ciencias médicas, mejorará directamente el sistema nacional de salud, así como los entornos de investigación de las universidades; por ello, aseguró que las propuestas que se hagan en el foro se tomarán en cuenta para crear una iniciativa al respecto.
El presidente de la Comisión de Salud, José Manuel Cruz Castellanos, subrayó que se trata de un tema en el que convergen la ciencia, el derecho y la ética, y agregó que, si bien ese acto altruista es la mejor vía para contar con tratamientos y profesionales que salven la vida de las personas, también es importante conservar el principio de respeto a la dignidad de los donantes.
En el foro “Regulación Ética y Jurídica de la Donación de Órganos para la Investigación Médica”, la senadora Ruth González Silva, del PVEM, sostuvo que este tema “podría resultar polémico” para la sociedad, por lo cual consideró relevante que el Senado abra sus puertas para escuchar a expertos y a representantes de diversos sectores, para que cualquier propuesta se plasme de la mejor manera en las leyes.
El rector de la Universidad Autónoma de Hidalgo, Octavio Castillo Acosta, explicó que el estudio anatómico provee de conocimientos a los estudiantes de Medicina que después se traducen en diagnósticos más precisos, procedimientos más seguros y mejores oportunidades de vida para los pacientes, algo que no puede lograrse sólo a través de la lectura de libros.
Agregó que el estudio directo del cuerpo humano ha formado parte de la historia y el avance de la medicina, además de que tiene un valor extraordinario para la enseñanza y la investigación; sin embargo, insistió en que debe prevalecer la voluntad que manifiesta en vida un donante, es decir, su deseo para ceder su cuerpo con fines altruistas o académicos.
En representación de la Secretaría de Salud de Hidalgo, el doctor Carlos Francisco Ávila Zúñiga explicó que se requiere actualizar el marco jurídico para diferenciar la donación con fines de trasplante, lo cual ya existe, de la donación para investigación médica, de forma que no compitan ambas modalidades, se garantice consentimiento y protección de donantes, trazabilidad de órganos y ausencia de lucro.
Elizabeth Escamilla Chávez, residente del Centro Médico ISSEMYM Toluca, apuntó que las prácticas con tejidos humanos en instituciones privadas o del extranjero alcanzan precios de hasta tres mil dólares, y es la vía a la que tienen que recurrir los estudiantes por las limitaciones de tiempo y restricciones legales que se llegan a poner en las áreas de patología de los hospitales públicos, donde podrían adquirir sus habilidades sin hacer gastos.
El abogado y asesor legislativo, Jacob Tolentino, explicó que los artículos 321 y 350 Bis 3 de la Ley General de Salud estipulan lo relativo a la donación de órganos; sin embargo, recordó que, por ejemplo, el primer artículo no se ha modificado desde el año 2000, por lo cual está “desfasado”, además de que las disposiciones pueden contradecir lo precisado en la ley general en materia de desaparición forzada de personas que se publicó en 2017.









