La diputada María Teresa Ealy Díaz (Morena) afirmó que la participación de las mujeres jóvenes es fundamental en la política y la democracia para ampliar su representación en los espacios donde se toman decisiones que impactan la vida pública.
Sin embargo, señaló que muchas de ellas aún enfrentan barreras como cuestionamientos sobre su edad, dudas sobre su capacidad y estructuras políticas que continúan resistiéndose a abrir estos espacios.
Al inaugurar el Segundo Parlamento Nacional de Mujeres Jóvenes, en la Cámara de Diputados, la diputada subrayó que, aunque ha habido avances para que las mujeres ocupen cargos públicos, las jóvenes continúan subrepresentadas en la política.
Refirió que en la actual Legislatura solo 18 diputadas son menores de 30 años, lo que equivale al 3.6 por ciento de las y los 500 integrantes de la Cámara de Diputados.
Mencionó que mujeres jóvenes con cargos en los congresos locales ocupan menos del 4 por ciento a nivel nacional, lo cual es «realmente un reflejo de cómo la política todavía no las está contemplando.
«Cuando vemos estas cifras, podríamos pensar que sí, que las cosas han mejorado mucho hoy, pues habemos más mujeres en parlamentos, más mujeres en gobiernos, más mujeres participando en la vida pública, y eso realmente es un avance, pero (…) las mujeres jóvenes seguimos estando subrepresentadas en los espacios de decisión.
«Es decir, sí habemos mujeres en la política, pero muchas veces no son mujeres jóvenes».
Explicó que las mujeres jóvenes enfrentan diversos obstáculos para participar en la política, entre ellos, los estereotipos de género, la falta de oportunidades reales dentro de las estructuras partidistas, la violencia política de género, las barreras económicas para competir en igualdad de condiciones y la ausencia de redes de apoyo y mentoría.
«Las mujeres jóvenes enfrentamos una doble barrera: la primera, es ser mujeres en espacios que históricamente han sido ocupados por hombres y; la segunda, es ser mujeres, es ser jóvenes en estructuras políticas que muchas veces siguen funcionando bajo lógicas muy jerárquicas. donde se espera que primero esperes tu turno, que primero acumules años, que demuestres que realmente ya estás lista».
No obstante, indicó que el liderazgo no depende de la edad, sino de la preparación, la visión y el compromiso que tengamos con la sociedad.
Por eso, «hablar de mujeres jóvenes en política no es solamente hablar de participación, es hablar de abrir espacios reales para nuevas generaciones que también tienen derecho a decidir sobre el futuro del país».
Consideró que combatir la violencia política de género no es solamente una causa feminista, sino una condición necesaria para que la democracia sea realmente libre e igualitaria, ya que «si el objetivo de esta violencia que vivimos las mujeres en la política, es que abandonemos la política, entonces nuestra respuesta tiene que ser exactamente lo contrario: ocupar más espacios.
«Por eso es importante que juntas rompamos estos estereotipos. Es un paso necesario para poder construir una política donde el liderazgo femenino sea reconocido con la misma legitimidad que el liderazgo masculino .
«Y es muy importante que quede claro que las mujeres jóvenes no tenemos que pedir permiso para liderar, tenemos todo el derecho de estar ocupando estos espacios».
Asimismo, destacó que la participación de las mujeres jóvenes es fundamental para fortalecer la democracia, ya que aportan nuevas perspectivas sobre problemáticas como la violencia, la desigualdad, el acceso a la educación, la salud mental, las oportunidades laborales y la protección del medio ambiente.
«La participación de las mujeres jóvenes no solamente fortalece la representación, fortalece la democracia, porque una democracia real es aquella donde todas las voces puedan participar en la construcción del futuro del país, y las mujeres jóvenes tenemos muchísimo que decir».
En ese sentido, planteó la necesidad de fortalecer la formación política de las mujeres jóvenes, impulsar redes de apoyo y acompañamiento entre ellas, promover políticas públicas que garanticen igualdad de oportunidades para acceder a cargos de representación y combatir de manera firme la violencia política de género.
Ealy Díaz afirmó que abrir espacios para las nuevas generaciones es indispensable para construir una política más incluyente y representativa, donde el talento, las ideas y el compromiso social sean más importantes que la edad o el género.
Aseguró que para las mujeres jóvenes entrar en la política puede ser mucho más difícil, porque no basta con tener ideas y preparación, ya que muchas veces también se necesitan redes, respaldo político y espacios para las futuras generaciones.
«Cuando esos espacios no existen, algo muy grave ocurre: el talento de las mujeres jóvenes se queda afuera de la toma de decisiones.
«Por eso, hablar de participación de mujeres jóvenes en la política no es solamente que digan ‘participen’. Es también abrir las puertas para que esta participación sea real, porque cuando se cierran las oportunidades, no solamente pierde una mujer joven, pierde la política, pierde la democracia, pero sobre todo pierde el país”, finalizó.






