La conectividad digital se ha constituido en un derecho y una necesidad para el acceso pleno al conocimiento y la inclusión educativa, por ello debemos trabajar intensamente para que esté disponible para todas las personas y que sea de calidad, externó la secretaria de Desarrollo Institucional de la UNAM, Tamara Martínez Ruíz.
En la ceremonia de entrega del Programa PC Puma a la Dirección General de Divulgación de las Humanidades (DGDH), añadió que el acceso diferenciado a infraestructura digital reproduce desigualdades persistentes y profundiza la segregación educativa; “es lo que nuestra Universidad está buscando erradicar en espacios y recintos” como en la Casa de las Humanidades, sede de esa Dirección.
Asumir en la UNAM la conectividad como prioridad institucional, implica reconocerla como una dimensión de equidad educativa y de calidad académica. Pero sabemos que “por sí sola no garantiza mejor aprendizaje; se convierte en un motor de justicia educativa solo cuando está integrada en proyectos pedagógicos, institucionales y comunitarios que sean robustos”, recalcó.
La universitaria mencionó que el INEGI reportó que en 2024, en México hubo 100.2 millones de personas usuarias de internet, es decir, 83 por ciento de la población total del país; no obstante, solo 73.6 por ciento de los hogares cuentan con acceso a la red, lo que implica que casi 29 millones de viviendas carecen de esa herramienta.
Sabemos además que a nivel global se habla de la brecha digital educativa como uno de los desafíos más urgentes y complejos del presente. “Es por ello que, desde la Secretaría, trabajamos en diferentes proyectos para que la UNAM pueda transformarse, innovar y responder con responsabilidad a los desafíos de nuestro tiempo, y en el caso de la transformación digital que sea con un sentido social, ético y humanista”.
Bajo esta visión, se desarrolla el Programa PC PUMA como una respuesta estratégica que va más allá de instalar equipos o conectar antenas Wi-Fi, sino que se trata de dotar de la infraestructura y de las herramientas que faciliten esa democratización real del conocimiento, abundó.
Apostar por la conectividad universitaria implica crear las condiciones para que cualquier persona de la comunidad, de la sociedad, acceda a los recursos indispensables para investigar, aprender, crear, divulgar, agregó.
El programa PC Puma en la Casa de las Humanidades tiene una dimensión particularmente significativa, opinó Martínez Ruíz. La reflexión humanística ha mostrado una y otra vez que las tecnologías no son neutras, encarnan valores, distribuyen oportunidades, y organizan tiempos y espacios. Al fortalecer su conectividad, en ese sitio se podrá ampliar el campo de conversación entre disciplinas, generaciones, lenguas y territorios.
Estamos entregando una conectividad que es robusta, segura y accesible para todas las actividades académicas, culturales y formativas de este gran espacio. “Esta infraestructura amplificará y extenderá todas las posibilidades de encuentro, de investigación compartida, de docencia creativa y de diálogos con la sociedad”, manifestó.
Al hacer uso de la palabra, el coordinador de Humanidades, Miguel Armando López Leyva, afirmó que la Casa de las Humanidades -lugar emblemático de Coyoacán- permite congregar el interés de la comunidad académica y de quienes conviven en esta zona. Se trata de un importante enclave académico, pero también cultural, con exposiciones, cursos, seminarios, coloquios o presentaciones de libro.
Además, tiene un potencial mayor que podrá desarrollar con el cambio que estamos atestiguando, estimó. Hemos trabajado de la mano con PC PUMA y de la Secretaría de Desarrollo Institucional para los propósitos inmediatos y futuros de la Casa, y esperamos lograrlos.
Área universitaria de innovación
En la sesión moderada por Ariadna Razo Salinas, titular de la DGDH, el coordinador de Proyectos Tecnológicos y de Innovación de la Secretaría y titular del programa PC Puma, Francisco López Suárez, dijo que vivimos un mundo interconectado, donde la frontera entre lo físico y lo digital se vuelve cada día más tenue.
“Nuestra cotidianeidad transcurre en esta alternancia constante. Aprendemos, trabajamos, creamos y convivimos en espacios híbridos donde la tecnología nos acompaña y potencia nuestras experiencias”, externó.
En este entorno es donde PC PUMA trabaja y evoluciona, como un área universitaria de innovación, comprometida con impulsar la transformación digital a partir de una perspectiva humanista, incluyente y sostenible.
“Nuestra misión es conectar a la comunidad universitaria, desarrollar habilidades digitales y construir un entorno tecnológico sostenible e innovador. Todo ello bajo la convicción de que la tecnología debe estar siempre al servicio del aprendizaje, la docencia y la investigación, fortaleciendo a las personas y ampliando las posibilidades de la Universidad”, puntualizó.





